Guía de género declarada de interés social por la Legislatura

La Legislatura porteña declaró de interés social la Guía de Género para Empresas creada por la Universidad Di Tella. Entre los expositores, hubo representantes del sector privado, público y académico, y se planteó la importancia de tender puentes entre lo político, lo judicial, lo académico y lo económico. Logros y mucho por hacer.

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La Legislatura porteña declaró de interés social la Guía de Género para Empresas creada por la Universidad Di Tella. Entre los expositores, hubo representantes del sector privado, público y académico, y se planteó la importancia de tender puentes entre lo político, lo judicial, lo académico y lo económico. Logros y mucho por hacer.

Foto: Diputada Natalia Fidel, Liliana Heller, Mabel Rius (HSBC), Federico Welsh (Accenture), María José Sucarrat (Universidad Di Tella)

El pasado martes 8 de mayo, la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires declaró de interés social la “Guía de Género para Empresas. Hacia la paridad“, elaborada por R.E.D. de Empresas por la Diversidad de la Universidad Torcuato Di Tella, que dirige María José Sucarrat.

La guía difunde información fundamental sobre la desigualdad de género y tiene como objetivo fortalecer  y orientar el compromiso de las empresas hacia la paridad de género. Además, provee líneas de acción concretas para implementar una estrategia integral de género.

La tasa masculina de subocupación en la Argentina es de 14.4%, mientras que en las mujeres asciende a 32.8%. Respecto de las horas promedio dedicadas por día al trabajo doméstico no remunerado, hay una brecha de 3 horas por día entre hombres y mujeres.

La iniciativa fue impulsada por la legisladora Natalia Fidel, que planteó que quienes cumplen un rol en el diseño de políticas públicas tienen una responsabilidad primaria e indelegable en la tarea de buscar y proponer soluciones a las inequidades que todavía existen. “Pero también los distintos actores de la sociedad civil poseen, cada uno desde su lugar y en su medida, un rol importantísimo en este camino”, sostuvo.

La tasa de desocupación de las mujeres en la Argentina es de 9.2%, mientras que la de los hombres es del 8%. A su vez, la tasa masculina de subocupación es de 14.4%, mientras que en las mujeres asciende a 32.8%. Respecto de las horas promedio dedicadas por día al trabajo doméstico no remunerado, hay una brecha de 3 horas por día entre hombres y mujeres.

“La igualdad no sólo es una cuestión ética y de justicia, también es económica: un estudio de la OIT del año 2017 afirma que reducir 25 puntos porcentuales la brecha entre las tasas de actividad de varones y mujeres para el año 2025 aportaría a la economía global un crecimiento del PBI mundial de USD 5.8 millones de millones y la generación de 189 millones de puestos de trabajo”, agregó Fidel.

“Por lo menos un 30% de los cargos directivos debería estar representado por mujeres. ¿Cuáles son realmente los requisitos para acceder a un cargo directivo? ¿Son los talentos o son relaciones informales? Las mujeres todavía no traspasamos la puerta de cristal. Las relaciones de género son relaciones de poder”. (Liliana Heller)

“En una reunión la que toma nota es la mujer. Las mujeres hacemos el trabajo duro. Y en los momentos en que se toman las decisiones, en la mesa chica, no estamos las mujeres –sostuvo la legisladora–. En los sindicatos, sólo el 18% de mujeres ocupa cargos jerárquicos. En el poder ejecutivo, hay sólo dos ministras mujeres. Entre los jueces federales, el 77% son varones. Hay mucho por hacer”.

¿Por qué declarar a esta guía de interés social?

“Por dos aspectos principales –dijo Fidel–. Porque sirve para entender cuál es el punto de partida, da cuenta de un claro diagnóstico de una realidad no equitativa. Las mujeres sufren más subempleo y desempleo, cargan con las tareas domésticas no remuneradas, son más pobres y hacen los trabajos menos calificados, no acceden a puestos jerárquicos, y ocurre un femicidio cada 30 horas. Y, por otro lado, la Guía porque sirve como argumento económico. La equidad hace al crecimiento económico sustentable”.

Entre los expositores, estuvieron también Federico Welsh, de Accenture, Mabel Rius, de HSBC, y Liliana Heller, experta en género.

“En una reunión la que toma nota es la mujer. Las mujeres hacemos el trabajo duro. Y en los momentos en que se toman las decisiones, no estamos las mujeres. En los sindicatos, sólo el 18% de mujeres ocupa cargos jerárquicos. En el poder ejecutivo, hay sólo dos ministras mujeres. Entre los jueces federales, el 77% son varones”. (Natalia Fidel)

“En Accenture incorporamos políticas que apuntan a derribar barreras de maltrato, acoso, prejuicio, exclusión. Somos firmes, inflexibles, a la hora de sancionar esas prácticas. Desde una acción disciplinaria hasta la desvinculación. El maltrato, el acoso, la exclusión, no deben ser discutibles. No están permitidos”, sostuvo Welsh.

Entre las posibles acciones hacia la paridad en las empresas, se refirió al aumento de la masa crítica de mujeres dentro de las organizaciones: “Que haya mitad y mitad. Hay que trabajar mucho en políticas de retención, que las mujeres no se alejen por la maternidad. La propia empresa tiene que garantizar que la mujer no posponga su plan de carrera. También es importante que haya referentes en las empresas que empujen estas gestiones. Hay que promover que en la alta dirección haya una mujer que empuje esta cuestión. Y empezar a convencer a los varones”.

HSBC tiene 235.000 empleados en el mundo. Según lo que expuso Mabel Rius, en los niveles bajos y medios, donde hay más jóvenes, la paridad no es un tema. Sí lo es en los niveles más altos de dirección, que están ocupados por hombres más grandes. “Se pueden desarrollar muchas acciones: que la incorporación de personas sea en base a talentos, con currículums sin nombre, con programas y acciones para una selección objetiva de personal y para reinsertar a las mujeres después de la maternidad. Es fundamental persuadir a los que están en las posiciones de poder”, sostuvo.

Hay una evolución, evidentemente. Pero yo no pensé que iba a ser tan lenta. Vengo trabajando en temas de la mujer y el trabajo desde los años noventa. A las mujeres les sigue costando lo mismo. Y la sociedad reclama cambios más acelerados. Ni una menos es un hito, un colectivo de mujeres que salió a decir no más violencia. Este año, además, el tema de género tiene especial repercusión. Espero que no sea una espuma”, sostuvo Liliana Heller.

Dijo también que actualmente hay empresas multinacionales que están más comprometidas, pero que son pocas las empresas argentinas y muy pocas PyMEs.

“Poner a una mujer en un cargo directivo para mostrar no sirve. Por lo menos un 30% debería estar representado por mujeres –explicó Heller–. Es una carrera de obstáculos difícil. Por ejemplo, ¿cuáles son realmente los requisitos para acceder a un cargo directivo? ¿Son realmente los talentos? ¿O son relaciones informales? Las mujeres todavía no traspasamos la puerta de cristal. Las relaciones de género son relaciones de poder”.

 

(Para descargar la Guía de Género para Empresas, hacé clic acá).


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