Un festival para celebrar la diversidad

El festival.mas reunió a voces diversas y generó un espacio de discusión y disfrute que albergó a más de 10 mil personas en la Rural. “Que la diversidad sea total”, señaló Martín Pennacino tras los aplausos eufóricos del público. Hubo de todo: paneles de diálogo, shows de stand up, desfile inclusivo y hasta recitales. QUERIDAS conversó con Juan Salgado, Gerente de Marketing de Natura -organizadora del festival- sobre el impacto de esta primera edición y por qué hoy las empresas pueden ser un vehículo que acompañe la transformación social.

El festival.mas reunió a voces diversas y generó un espacio de discusión y disfrute que albergó a más de 10 mil personas en la Rural. “Que la diversidad sea total”, señaló Martín Pennacino tras los aplausos eufóricos del público. Hubo de todo: paneles de diálogo, shows de stand up, desfile inclusivo y hasta recitales. QUERIDAS conversó con Juan Salgado, Gerente de Marketing de Natura -organizadora del festival- sobre el impacto de esta primera edición y por qué hoy las empresas pueden ser un vehículo que acompañe la transformación social.

Juan Salgado, Gerente de Marketing de Natura: “Somos conscientes de la necesidad del público de hablar sobre estos temas”. 

“La clave es atravesar los procesos de dolor y transformarlos en amor. No tenés que ser parte del colectivo LGBTQ para entender que el amor no tiene que tener ninguna limitación. Terminemos con las letras. Que la diversidad sea total”, dijo desde uno de los escenarios Martín Pennacino, director artístico de la Fundación Internacional LGBTQ+ ‘It Gets Better’. Y conmovió al público.

El pasado 6 de julio, el festival.mas, organizado por Natura, reunió a distintas voces, pobló la Rural de Palermo de múltiples contenidos para celebrar la diversidad, unir, cruzar puentes y entender que todas las personas podemos hacer algo para vivir en un mundo más justo, más igualitario y más libre.

Hubo de todo: música, shows de stand up, moda diversa, belleza sin estereotipos y espacios de diálogos para reflexionar y deconstruir los prejuicios que tenemos tan enraizados en la cultura patriarcal.

Más de 10 mil personas recorrieron el festival.mas, este primer encuentro con entrada libre y gratuita organizado por Natura para promover un mundo más diverso y más justo. Los espacios de diálogo reunieron a muchas de las voces protagonistas de las transformaciones de hoy, y despertaron las ganas de sumarse a cambiar el mundo.

“¿Qué necesitás para ser activista? Con que te importe el otro, la otra, alcanza. Si tenés un poco de empatía con lo otro que está en el mundo además de mí, de mi familia y de mi círculo, es suficiente. Lo que sea que te importe, hacé algo, porque es urgente, porque el mundo está mal en todo. El activista no es un héroe o un salvador. Hay un montón de grises que podemos habitar, partiendo de la noción profunda de que somos los que creamos la realidad. Eso duele mucho. Ser adulto es darse cuenta de que a mi vida la hago yo, pero así como hago mi vida hago el mundo”, señaló Señorita Bimbo, y fue ovacionada como en un recital de música.

 

Señorita Bimbo: “¿Qué necesitás para ser activista? Con que te importe el otro, la otra, alcanza”.

En el panel sobre nuevos activismos del siglo XXI, participó también Macarena Sánchez, recientemente reconocida por la Legislatura porteña por su trabajo en pos de la igualdad de género en el deporte. “Esta causa es mi vida. Me echaron del club en el que jugaba porque soy una mujer feminista que habla de política, y eso incomoda a los clubes. Presenté una denuncia y puse en juego mi carrera. Asumí riesgos pero no lo dudé. Quería hacer algo para las futuras generaciones y que ninguna jugadora más tenga que pasar por lo que nosotras pasamos. El objetivo principal siempre fue el colectivo. La pasé bastante mal, pero tuve mi recompensa: firmé el primer contrato profesional en la historia del fútbol femenino argentino”, contó Maca Sánchez, ante un público que la aplaudía eufórico.

“Lo primero que tenemos que hacer para ser activistas es sentirnos incómodas, incómodos, con algo. Lo que te incomoda es lo que se necesita como primera fibra para salir a cambiarlo. Es un compromiso ético. Es prometerme de fibra que algo tiene que cambiar, y no puede ser a medias. Lo efímero es peligroso. En lo que hacemos, por más mínimo que sea, está nuestra huella”, agregó Melina Masnatta, directora de ‘Chicas en tecnología’.

Martín Pennacino, que utilizó sus herramientas como productor de televisión para contar historias positivas sobre el colectivo LGBTQI+ destacó: “No hay que ser gay para entender que es un delirio que alguien tenga que sufrir por ser gay. No tenés que ser trans para entender lo maravilloso y lo difícil que es ser trans. Todes podemos hacer algo para cambiar el mundo”.

Desde otro panel en el que se discutió acerca de los nuevos cánones de belleza del siglo XXI, la ‘artivista’ Lala Pasquinelli reflexionó: “Vivimos en una cultura en la que la belleza representa un ideal de personas blancas, delgadas y jóvenes, un modelo que genera opresión, vergüenza y dolor. Además, despolitiza, porque desde la vergüenza no podemos encontrarnos con otros”.

“La exposición continua a ese modelo opresivo, que representa solo al 5% de las mujeres, tiene un impacto negativo: estamos cargando mandatos que no podemos alcanzar”, dijo en ese mismo panel Sharon Haywood, directora de la ONG AnyBody Argentina.

Por su parte, Humphrey Inzillo, editor de la revista Brando, señaló: “tenemos que pensar en las bellezas; no hay un solo parámetro, no hay un único canon; el mundo se transformó y los medios también”.

Además de estos espacios de diálogo que reunieron a referentes de la cultura, la educación, los medios y el arte, hubo talleres de maquillaje inclusivo, djs, shows de stand up, desfile inclusivo, y recitales en los que participaron La Bomba de Tiempo y Charo Bogarín. Una verdadera fiesta de la diversidad apta para todo público.

Al cierre del festival.mas, QUERIDAS conversó con Juan Salgado, gerente de marketing de Natura.

¿Son conscientes del gran impacto que puede generar una compañía en la sociedad con experiencias como ésta? 

Absolutamente. Somos conscientes de que somos un gran vehículo de llegada a la sociedad. Lo que hoy puede diferenciar a una corporación es su actitud, lo que promueve y qué acciones realiza en la sociedad. Las empresas ya no pueden trabajar en forma aislada, concentradas sólo en sus productos y sus ventas.

Hoy, consumidoras y consumidores piden algo más. Quieren saber cuáles son los valores de las marcas, evalúan si se sienten identificadas e identificados con aquello que consumen.

Así es. Las corporaciones están yendo más allá de su comportamiento comercial, van hacia su responsabilidad como organización por el impacto que pueden generar. Nosotros como organización sabemos que podemos ser un vehículo para promover algunas discusiones que hoy son de interés en la sociedad. Incluso apoyamos a otras empresas que trabajan en causas sociales.

¿Este festival se hizo por primera vez en la Argentina?

Sí, es el primer país donde lo hacemos. Nunca antes en la historia de Natura habíamos hecho algo de estas dimensiones, con tanta cantidad de gente, con un público tan variado, tan diverso. Pudimos armar redes, conectar a personas que antes no lo estaban. Integramos muchas acciones y eso implicó un enorme desafío. Estamos muy contentos con lo que generamos.

¿Por qué la Argentina para hacer este festival por primera vez?

Después de Brasil, la Argentina es el país más importante para Natura. Ya veníamos trabajando con esta agenda. El año pasado lanzamos nuevas marcas de productos, como Homen, por ejemplo, donde hablamos sobre nuevas masculinidades y planteamos que ser hombre es mucho más que ser macho. Somos conscientes de la necesidad del público de hablar sobre estos temas. Y en la Argentina estos temas son parte de la agenda social y del interés del público.

¿Cuál fue el objetivo de este festival?

El principal objetivo fue dar voz y establecer redes de relaciones, ya que creemos que la construcción en red puede provocar cambios positivos. Para cambiar el mundo sólo podemos hacerlo en red, en comunión.

 

Como dijo Señorita Bimbo: “Así como hago mi vida, hago el mundo”.

 

El festival.más fue ‘carbono neutro’: con la ayuda de Fundación Eco Mujeres se midieron las emisiones que se generaron ese día para luego compensarlas y reciclar todo los residuos plásticos. Contó, además, con el apoyo y reconocimiento como proyecto cultural del Ministerio de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires.

 


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Juan Salgado, Gerente de Marketing de Natura: “Somos conscientes de la necesidad del público de hablar sobre estos temas”. 

“La clave es atravesar los procesos de dolor y transformarlos en amor. No tenés que ser parte del colectivo LGBTQ para entender que el amor no tiene que tener ninguna limitación. Terminemos con las letras. Que la diversidad sea total”, dijo desde uno de los escenarios Martín Pennacino, director artístico de la Fundación Internacional LGBTQ+ ‘It Gets Better’. Y conmovió al público.

El pasado 6 de julio, el festival.mas, organizado por Natura, reunió a distintas voces, pobló la Rural de Palermo de múltiples contenidos para celebrar la diversidad, unir, cruzar puentes y entender que todas las personas podemos hacer algo para vivir en un mundo más justo, más igualitario y más libre.

Hubo de todo: música, shows de stand up, moda diversa, belleza sin estereotipos y espacios de diálogos para reflexionar y deconstruir los prejuicios que tenemos tan enraizados en la cultura patriarcal.

Más de 10 mil personas recorrieron el festival.mas, este primer encuentro con entrada libre y gratuita organizado por Natura para promover un mundo más diverso y más justo. Los espacios de diálogo reunieron a muchas de las voces protagonistas de las transformaciones de hoy, y despertaron las ganas de sumarse a cambiar el mundo.

“¿Qué necesitás para ser activista? Con que te importe el otro, la otra, alcanza. Si tenés un poco de empatía con lo otro que está en el mundo además de mí, de mi familia y de mi círculo, es suficiente. Lo que sea que te importe, hacé algo, porque es urgente, porque el mundo está mal en todo. El activista no es un héroe o un salvador. Hay un montón de grises que podemos habitar, partiendo de la noción profunda de que somos los que creamos la realidad. Eso duele mucho. Ser adulto es darse cuenta de que a mi vida la hago yo, pero así como hago mi vida hago el mundo”, señaló Señorita Bimbo, y fue ovacionada como en un recital de música.

 

Señorita Bimbo: “¿Qué necesitás para ser activista? Con que te importe el otro, la otra, alcanza”.

En el panel sobre nuevos activismos del siglo XXI, participó también Macarena Sánchez, recientemente reconocida por la Legislatura porteña por su trabajo en pos de la igualdad de género en el deporte. “Esta causa es mi vida. Me echaron del club en el que jugaba porque soy una mujer feminista que habla de política, y eso incomoda a los clubes. Presenté una denuncia y puse en juego mi carrera. Asumí riesgos pero no lo dudé. Quería hacer algo para las futuras generaciones y que ninguna jugadora más tenga que pasar por lo que nosotras pasamos. El objetivo principal siempre fue el colectivo. La pasé bastante mal, pero tuve mi recompensa: firmé el primer contrato profesional en la historia del fútbol femenino argentino”, contó Maca Sánchez, ante un público que la aplaudía eufórico.

“Lo primero que tenemos que hacer para ser activistas es sentirnos incómodas, incómodos, con algo. Lo que te incomoda es lo que se necesita como primera fibra para salir a cambiarlo. Es un compromiso ético. Es prometerme de fibra que algo tiene que cambiar, y no puede ser a medias. Lo efímero es peligroso. En lo que hacemos, por más mínimo que sea, está nuestra huella”, agregó Melina Masnatta, directora de ‘Chicas en tecnología’.

Martín Pennacino, que utilizó sus herramientas como productor de televisión para contar historias positivas sobre el colectivo LGBTQI+ destacó: “No hay que ser gay para entender que es un delirio que alguien tenga que sufrir por ser gay. No tenés que ser trans para entender lo maravilloso y lo difícil que es ser trans. Todes podemos hacer algo para cambiar el mundo”.

Desde otro panel en el que se discutió acerca de los nuevos cánones de belleza del siglo XXI, la ‘artivista’ Lala Pasquinelli reflexionó: “Vivimos en una cultura en la que la belleza representa un ideal de personas blancas, delgadas y jóvenes, un modelo que genera opresión, vergüenza y dolor. Además, despolitiza, porque desde la vergüenza no podemos encontrarnos con otros”.

“La exposición continua a ese modelo opresivo, que representa solo al 5% de las mujeres, tiene un impacto negativo: estamos cargando mandatos que no podemos alcanzar”, dijo en ese mismo panel Sharon Haywood, directora de la ONG AnyBody Argentina.

Por su parte, Humphrey Inzillo, editor de la revista Brando, señaló: “tenemos que pensar en las bellezas; no hay un solo parámetro, no hay un único canon; el mundo se transformó y los medios también”.

Además de estos espacios de diálogo que reunieron a referentes de la cultura, la educación, los medios y el arte, hubo talleres de maquillaje inclusivo, djs, shows de stand up, desfile inclusivo, y recitales en los que participaron La Bomba de Tiempo y Charo Bogarín. Una verdadera fiesta de la diversidad apta para todo público.

Al cierre del festival.mas, QUERIDAS conversó con Juan Salgado, gerente de marketing de Natura.

¿Son conscientes del gran impacto que puede generar una compañía en la sociedad con experiencias como ésta? 

Absolutamente. Somos conscientes de que somos un gran vehículo de llegada a la sociedad. Lo que hoy puede diferenciar a una corporación es su actitud, lo que promueve y qué acciones realiza en la sociedad. Las empresas ya no pueden trabajar en forma aislada, concentradas sólo en sus productos y sus ventas.

Hoy, consumidoras y consumidores piden algo más. Quieren saber cuáles son los valores de las marcas, evalúan si se sienten identificadas e identificados con aquello que consumen.

Así es. Las corporaciones están yendo más allá de su comportamiento comercial, van hacia su responsabilidad como organización por el impacto que pueden generar. Nosotros como organización sabemos que podemos ser un vehículo para promover algunas discusiones que hoy son de interés en la sociedad. Incluso apoyamos a otras empresas que trabajan en causas sociales.

¿Este festival se hizo por primera vez en la Argentina?

Sí, es el primer país donde lo hacemos. Nunca antes en la historia de Natura habíamos hecho algo de estas dimensiones, con tanta cantidad de gente, con un público tan variado, tan diverso. Pudimos armar redes, conectar a personas que antes no lo estaban. Integramos muchas acciones y eso implicó un enorme desafío. Estamos muy contentos con lo que generamos.

¿Por qué la Argentina para hacer este festival por primera vez?

Después de Brasil, la Argentina es el país más importante para Natura. Ya veníamos trabajando con esta agenda. El año pasado lanzamos nuevas marcas de productos, como Homen, por ejemplo, donde hablamos sobre nuevas masculinidades y planteamos que ser hombre es mucho más que ser macho. Somos conscientes de la necesidad del público de hablar sobre estos temas. Y en la Argentina estos temas son parte de la agenda social y del interés del público.

¿Cuál fue el objetivo de este festival?

El principal objetivo fue dar voz y establecer redes de relaciones, ya que creemos que la construcción en red puede provocar cambios positivos. Para cambiar el mundo sólo podemos hacerlo en red, en comunión.

 

Como dijo Señorita Bimbo: “Así como hago mi vida, hago el mundo”.

 

El festival.más fue ‘carbono neutro’: con la ayuda de Fundación Eco Mujeres se midieron las emisiones que se generaron ese día para luego compensarlas y reciclar todo los residuos plásticos. Contó, además, con el apoyo y reconocimiento como proyecto cultural del Ministerio de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires.

 


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